Permiten definir a corto y mediano plazo, las acciones necesarias para disminuir el efecto que sobre la circulación vial tiene la presencia de vehículos estacionados en los espacios públicos. Asimismo, permiten optimizar los espacios en lotes y edificaciones, garantizando la operación adecuada del estacionamiento, maximizando la oferta de lugares para estacionarse.